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domingo, 18 de noviembre de 2007

"Vitales" de Greg Bear

Copio un extracto del libro que tengo ahora entre manos, "Vitales" de Greg Bear, thriller biotecnológico. Es una de las muchas partes del libro que invita a pensar.

Páginas 151-152. Contexto: congreso sobre la búsqueda de la inmortalidad a través de la ciencia.

Las células se volvían renegadas. Se escondían de la policía celular, alentaban el crecimiento de nódulos y arterias, pedían recursos por encima de sus necesidades. Se reproducían salvajemente y se negaban a obedecer las señales que demandaban que se identificaran, y cuando fallaba la identificación, apoptosis, suicidio celular.

Los tumores tienen una cierta arrogancia y presunción. Se reproducían a voluntad, voluntad era una de las palabras clave. Exhibían libre albedrío, libre del resto del cuerpo. Las células dentro de los tumores intentaban construir su propia sociedad, pero habíendose apartado de los sofisticados controles del organismo mayor, revertían a una clase más primitiva y egoísta de "política" biológica.

Los tumores a menudo fracasaban en alimentar a todas las células que los componían, y la muerte celular -la necrosis- era una de las consecuencias. Si enviaban misioneros para extender ese evangelio de libertad y cese de la esclavitud, la muerte del organismo mayor era demasiado a menudo el resultado final.

- Los tumores luchan por romper sus límites y vivir para siempre. La libertad es su objetivo, pero traen el desorden y la muerte -concluyó-. ¿En qué manera exacta somos diferentes? Si nosotros, como individuos, luchamos por ir más allá de nuestro tiempo de vida natural, ¿qué contribución hacemos a la humanidad? ¿Somos más listos a los ciento cincuenta años de lo que lo somos a los cuarenta? ¿Qué pasa si nos interponemos en el camino de los jóvenes? ¿Qué pasa si demandamos todos los recursos disponibles y matamos de hambre a nuestra sociedad, o nos dedicamos a búsquedas excéntricas que ignoran una sabiduría mayor que la nuestra? ¿Somos entonces biológicamente diferentes en algo, menos malignos que los tumores?

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