Aproveché unos días libres para ir cuatro días a Barcelona, a celebrar Sant Jordi y el cumpleaños de Carles que amablemente se ofreció a alojarme. (Vale, María, dirás que también era el día de Castilla y León, pero nunca había estado en Barcelona por Sant Jordi).
El día 23 fui al Aeropuerto de Ciudad Real. En el autobús desde la ciudad iba yo sólo (a la vuelta, éramos cinco). Al pasar el control de acceso, tuve un incidente curioso: llevaba el portátil pequeñín en el equipaje de mano, y lo saqué para pasarlo por los rayos X; al verlo el controlador, me pidió que lo abriera, y lo miró por todos los lados; acto seguido, un guardia civil me pidió la documentación, y estuvo varios minutos apuntando y comprobando datos; yo ya me veía en el cuartelillo. El viaje con los abuelillos del Imserso se hizo corto. Al llegar, me fui a ver los puestos de libros y rosas en La Rambla (que estaba hasta arriba), y luego fui con Raquel a casa de Carles a darle una fiesta sorpresa, con su familia y Anna como cómplices (él me esperaba el sábado).
Día 24, a dar vueltas por Barcelona. Ví a Enric Company (el catalán de España Directo, el de los trucos de cocina) por la Maternidad, dí una vuelta por el Palacio Real, compré caramelos artesanos en el Papabubble, un paseo por la FNAC (sólo mirar), al Caixa Forum a ver la exposición de Richard Rogers (el arquitecto, entre otras obras, de la T4 de Barajas), y a visitar a Raúl, ex-compañero de trabajo. A cenar a Mataró con C&A, y a dormir en Sant Andreu de Llavaneres.
Día 25, jugar a Rayman Rabbits en la Wii, ver cómo cocinan (y unas risas con la Thermomix). Empieza la fiesta, típica orgía gastronómica becera, una partidita a Colonos de Catán, una queimada de absenta, y a dormir que hay que madrugar.
Día 26, a Barcelona para intercambiar libros y refresco con Nus, al aeropuerto para volver a Ciudad Real, y una merecida siesta.
Fotos:
http://www.flickr.com/photos/luiszamarreno/sets/72157617469829806/

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