... a Londres.
El viernes, Rita me dio un beso en la boca para despedirse. Podría resultar romántico, si no fuera porque Rita es la perra de mi hermana.
El sábado, té de las cinco con L.G., ¡y hablamos de libros! Luego, a la "cueva del androide" (como la llama D.) donde J. me enseño varios truquillos de informática.
Domingo, vuelta a Ciudad Real, y escribiendo este post.

3 comentarios:
Fantástico lo de Rita, ella sí que sabe XDDDD
Eso de "la perra de mi hermana" suena un poco mal, detalla que es "la rottweiler que tiene mi hermana" :-)
Anabel (la hermana que tiene la perra...)
Se entiende, se entiende :D
Publicar un comentario