Podría escribir un libro entero sobre mi viaje a Londres, pero voy a resumirlo.
Viernes: al salir del trabajo, y después de comer, cojo un tren a Madrid, de ahí al aeropuerto, y vuelo de Iberia hasta Heathrow. Llego al hostel de noche, las compañeras están agotadas, y como ya he cenado en el avión, nos vamos a la cama.
El hostel está en Piccadilly, muy céntrico. Sabía que no era un hotel de cuatro estrellas, pero aún así lo imaginaba mejor, se parecía a Alcatraz pero en cutre, y cobraban por Internet, por la toalla... El hotel, como casi todo Londres, lleno de españoles. Nada, a dormir en la litera de arriba y tirando.
Sábado: amanece nublado, pero pronto sale el sol. Desayunamos en Starbucks (yo, un Chai Tea Latte con un muffin) mientras hacemos el plan del día. Visitamos Trafalgar Square, las librerías de Charing Cross, compramos las entradas para el musical, entramos en Harrods, Hyde Park (y el memorial de Diana), el museo de ciencias (¡qué chulada!, para otra vez lo veo entero), el museo de historia natural (precioso el edificio). Nos desplazamos hasta Candem, con su mercado superfriki, y allí cenamos en un asiático ¡con una fuente de chocolate con leche! A las 20h el musical "Chicago", me encantó, no sé cómo pueden bailar de esa forma y cantar a la vez sin perder el aliento; la gente bebía cerveza y comía Calippos durante la función. A la noche, paseo por el Soho, Chinatown y llegando hasta el Támesis mientras ceno una especie de empanada.
Domingo: volvemos a desayunar en el Starbucks (Chai Tea Latte con una caracola) y se pone a llover; aprovechamos a escribir chorrocientasmil postales, y mientras escampa. En el metro, aprovecho a liberar un libro Bookcrossing. Visitamos la zona del parlamento, Big Ben, abadía de Westminster (de lo que más me gustó, junto al museo de la ciencia). Comemos en un Mac Donalds de la estación de Waterloo. De camino al Tate Modern, nos encontramos con una escena muy curiosa (ver vídeo). Después del Tate, seguimos por la orilla del Támesis, entramos a comprar a una librería, y al salir de allí ¡nos encontramos con puestos en la calle con miles de libros antiguos! Resistimos la tentación y seguimos hasta el Shakespeare Globe (recreación de antiguo teatro) que vemos por fuera mientras descansamos. Pasamos por el Puente del Milenio hasta la catedral de St. Paul (tremenda, la segunda cúpula más grande de Europa). Caminamos hasta la Torre de Londres (en realidad es un complejo de varias torres y edificios), que me decepcionó bastante, lo imaginaba más grande. Al lado estaba el famoso Puente de la Torre. Descansamos un rato en el hostal, cenamos un sándwich con una pinta de Guiness (qué rica) en un pub cercano, libero otro libro en el hostal, recoger los bártulos y a dormir.
Lunes: despedida de Lara, y con María en metro hasta Heathrow, donde no calculamos bien y llegamos con el tiempo bastante justo para desayunar y embarcar. Yo aproveché que aterrizaba en Madrid para un encuentro con algunos bookcrossers en Atocha, y de ahí hasta Ciudad Real.
Las fotos (y dos vídeos):
http://www.flickr.com/photos/luiszamarreno/sets/72157622579000314/

7 comentarios:
Jajajajajaj lo de Alcatraz me ha llegado al alma.. entonces el hostel ha degenerado, lo de cobrar por toallas lo hacen en la mayoría, de hecho en Suecia el primero en el que estuvimos era de los pocos que incluía toallas y albornoces (y desayuno rico rico) pero no suele ser lo normal (por cierto he visto hoteles bastante más sucios en London que algunos hostels) tuvisteis suerte, no hubo visita de la policía pr la noche???
Lo de internet es una faena... nos hemos perdidos las crónicas nocturnas de DIdi ;D
Sencillamente apasionante.
Lula, no, si hubiera venido la policía lo habría dicho XD. Y estaba más o menos limpio, eso sí (no he contado que nos encontramos una lata de Red Bull encima de la ventana).
Y un aviso a los anónimos: por favor, firmad, que si no, no publico vuestros comentarios.
Me han encantado las fotos y la crónica =D
Exacto. Alcatraz es la palabra. A mí me dolió en el alma lo de pagar por Internet. Estamos en el 2009! Internet gratis! XDDD.
Pero estaba muy céntrico. Yo tenía obsesión porque Luis viera todo lo posible y no sé si el resultado para él y Lara fué satisfactorio. El clima nos respetó y Lara se portó como una campeona a pesar de su catarro. Demasiada gente en la calle para mi gusto. Pero como siempre Londres: la joya de la corona.
Por cierto. Despuésde dejarte en el aeropuerto, Luis, fuí rápido a ver cuál era mi puerta de embarque. Pasaban los minutos y nada. Mi mente ya empezaba a jugarme malas pasadas (claro estaba sola y sin nadie con quien comentar) y miraba una y otra vez mi billete para asegurarme que el número de vuelo era el correcto, etc.
Y seguís sin aparecer la puerta de embarque. Casi 45min. más tarde apareció...en el otro extremo de la terminal. Gate 3!!! Yo daba por supuesto que mi puerta estaría próxima a la tuya, pero no! Hasta que no oí a más españoles ir en la misma dirección no me relajé. XDDDDD.
María, me quedé bastante satisfecho, aunque no al 200% :D
¡Qué nervios coon el vuelo!
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