Entreabrió los ojos y, al instante, percibió el resplandor que se filtraba por la rendija del cuarterón, mal ajustado, de la ventana. Contra la luz se dibujaba la lámpara de sube y baja, de amplias alas -el Ángel de la Guarda- la butaca tapizada de plástico rameado y las escalerillas metálicas de la librería de sus hermanos mayores. La luz, al resbalar sobre los lomos de los libros, arrancaba vivos destellos rojos, azules, verdes y amarillos. Era un hermoso muestrario y en vacaciones, cuando se despertaba a la misma hora de sus hermanos, Pablo le decía: “Mira, Quico, el Arco Iris”. Y él respondía, encandilado: “Sí, el Arco Iris; es bonito, ¿verdad?”.
A sus oídos llegaba ahora el zumbido de la aspiradora sacando lustre a las habitaciones entarimadas, y el piar desaforado de un gorrión desde el poyete de la ventana. Giró la cabeza rubia sin levantar la nuca de la almohada y, en la penumbra, divisó la cama, ordenadamente vacía, de Pablo y, el pijama hecho un gurruño, al pie, de su hermano Marcos, el segundo. “No es un domingo”, se dijo con tenue voz adormilada y estiró los brazos y entreabrió los dedos de la mano contra el haza de luz y los contrajo y los estiró varias veces y sonrió y canturreó maquinalmente: “Están riquitas por dentro, están bonitas por fuera”. De repente, cesó el ruido de la aspiradora allá lejos y, de repente, se impacientó y voceó:
-¡Ya me he despertaooooo!
Miguel Delibes, "El príncipe destronado"

3 comentarios:
Descanse en paz y agradezcamosle todo lo que nos ha dejado.
¡Qué bonito homenaje! =D
"El príncipe destronado" es para mí una de las mejores novelas de Delibes. Personalmente me llamó la atención la manera de introducirse en la mente de un niño de 3 ó 4 años. También, el hecho de que toda la novela transcurre en sólo 12 horas, la jornada de un niño pequeño desde que se levanta hasta que se acuesta. Me parece que a continuación podría leerse "La hoja roja", pues si "El príncipe destronado" es una novela sobre la infancia, "La hoja roja" lo es sobre la vejez. Curiosamente ambas novelas tienen puntos en común, como la importancia de las personas (criadas) que cuidan al niño y al viejo, y que tienen más relevancia en sus vidas que los padres, hijos o parientes.
Saludos
Emilia Alarcón
ZuMo De PoEsÍa
zumo-de-poesia.blogspot.com
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